En ConsciusRag no hacemos "cosas sueltas" ni vendemos herramientas de moda. Diseñamos y ejecutamos proyectos de arquitectura operativa que conectan procesos, personas y tecnología para que tu negocio de servicios funcione de forma más clara, predecible y autónoma.
La mayoría de ofertas "digitales" se parecen a una carta de restaurante: web, embudo, automatización, campaña... Nosotros partimos de una pregunta: "¿Qué sistema necesita tu negocio para funcionar sin depender de ti?"
A partir de ahí, nuestro trabajo se organiza en cuatro grandes tipos de proyectos que se repiten casi siempre.
Ver con honestidad cómo funciona hoy tu negocio por dentro
Este diagnóstico tiene sentido si:
Durante 1–2 semanas entramos para entender, no para juzgar. Entrevistamos al equipo, revisamos flujos y detectamos cuellos de botella.
Un mapa claro de tu sistema actual, lista de problemas y recomendación honesta de siguientes pasos.
Del caos operativo a un sistema pensado
Tiene sentido cuando hay equipo (aunque sea pequeño) y el diagnóstico ha dejado claro que el problema no es "trabajar más", sino cómo está montado el sistema.
Diseñamos el plano. Definimos procesos clave, roles (quién hace qué), flujos de información y decidimos qué herramientas se quedan y cuáles sobran.
El plano de arquitectura operativa, la guía de procesos y el roadmap de implementación.
Del plano a la realidad del día a día
Para empresas que ya tienen una arquitectura definida y quieren llevarla a la práctica sin crear un "Frankenstein" de herramientas.
Configuración técnica, integraciones (conectar herramientas entre sí), automatizaciones lógicas y desarrollo de pequeños módulos de IA o Apps internas si aportan valor.
Un sistema instalado y funcionando. Menos tareas manuales, menos copia-pega y una base técnica sólida.
Mantener vivo el sistema sin crear dependencias
Solo para clientes que ya han pasado por arquitectura e implementación y quieren asegurar que la evolución del negocio no rompe el sistema.
Revisiones periódicas (ej. trimestrales) y mantenimiento de piezas críticas (agentes IA, integraciones complejas).
No es soporte técnico infinito ni "chico para todo digital". Es mantenimiento estratégico.
Ejemplos reales de transformación operativa
Reto: Urgencias constantes y falta de visibilidad.
Rediseñamos el flujo de entrada de documentación, la asignación de tareas y la comunicación interna.
Resultado: menos urgencias, mejor visibilidad de lo que está en curso y más tiempo para el trabajo que importa.
Reto: Caos en el pipeline y whatsapps perdidos.
Unificamos la forma de recibir proyectos, presupuestar, planificar y entregar, conectando herramientas que ya usaban pero no hablaban entre sí.
Resultado: menos “whatsapps perdidos” y más control sobre el pipeline real.
Reto: Falta de conexión entre producción y gestión.
Creamos un sistema que conecta gestión, producción, compras y finanzas, apoyado en automatizaciones e IA donde tenía sentido.
Resultado: Gestión automatizada y con control, optimizando el trabajo diario y los resultados.
Nuestro foco es único: que tu negocio tenga un sistema interno sólido.
En algunos casos muy concretos, sí. Pero no es lo habitual.
Si llegamos a la conclusión de que tu sistema ya está bien pensado y solo falta la capa técnica de implementación, podemos centrarnos ahí. Sin embargo, en la mayoría de negocios con ruido operativo el problema no es de “falta de automatizaciones”, sino de falta de arquitectura. Por eso solemos empezar por un Diagnóstico.
Sí. Nuestro trabajo no compite con tu agencia de marketing ni con tus proveedores tecnológicos; se complementa.
Podemos colaborar con los equipos que ya tienes para que todo lo que se hace “fuera” tenga un reflejo ordenado “dentro”.
Siempre que hay equipo interno, nuestra preferencia es sumar, no sustituir. Podemos:
Si no tienes equipo técnico, también podemos asumir la implementación dentro del alcance del proyecto, y documentarlo para que en el futuro pueda asumirlo alguien interno.
Es lo normal. Por eso trabajamos con un alcance definido al inicio y puntos de revisión donde analizamos qué ha aparecido.
Si son ajustes pequeños y coherentes, los incorporamos. Si suponen un cambio de alcance importante, lo paramos, lo ponemos encima de la mesa y decidimos juntos:
Lo importante es que no entren cambios por la puerta de atrás.
Sí. De hecho, muchas veces tiene sentido empezar por una zona crítica (por ejemplo, operaciones o backoffice), y no por toda la organización.
En el Diagnóstico vemos:
Lo importante es que, incluso aunque empecemos en un área concreta, lo hagamos con una mirada de sistema, para no crear islas nuevas.
Sí, siempre que “pequeño” no signifique “parche aislado”. Podemos empezar por un:
La condición es mantener la coherencia del sistema: que lo que hagamos ahora no se convierta en un obstáculo cuando quieras escalar después.
No. Está pensado para PYMEs y negocios de servicios que ya tienen negocio real, pero que sienten que el sistema interno no está a la altura de la realidad externa.
A veces son equipos de 4–5 personas. Otras veces son estructuras más grandes. Lo que buscamos no es tamaño, sino madurez del negocio y compromiso con el cambio.
Si te reconoces en alguna de estas situaciones:
Entonces tiene sentido que hablemos.
Si sientes que el problema está en cómo está montado el sistema por dentro, es el momento de revisarlo.
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